La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) presentó en la tercera jornada de la Argentina Oil & Gas Expo un trabajo sobre el «Potencial del Upstream Offshore en el Mar Argentino» realizado a partir de un acuerdo con YPF, y con vistas al eventual desarrollo de ese segmento de la industria que está en etapa incipiente de exploración.
Roberto Verna, secretario de Extensión Universitaria de la UTN Bahía Blanca, y Alicia Zanfrillo, secretaría de Ciencia y Tecnología de la UTN Mar del Plata, repasaron las distintas fases del trabajo que procuró articular estrategias sostenibles que permitan aprovechar la riqueza hidrocarburífera sin comprometer el desarrollo económico, social y ambiental a largo plazo.
El estudio involucró 33 profesionales de los equipos de la UTN y de YPF en tres talleres, 60 entrevistas, 50 organizaciones, 7 expertos y el trabajo en 16 localidades de 5 provincias que cubren un litoral costero de 5.000 kilómetros.
Todo el análisis de la información generada en ese ámbito permitió definir un escenario ideal para la industria offshore que integre sostenibilidad, seguridad avanzada y eficiencia operativa mediante tecnología automatizada, infraestructura robusta, atención médica integral, gestión avanzada de residuos, formación especializada y adopción progresiva de innovación logística.
Este escenario permite definir ejes prioritarios y acciones estratégicas mediante la construcción de una hoja de ruta a corto, mediano y largo plazo, orientada al desarrollo sostenible y competitivo de la nueva industria, resaltaron los voceros en la Expo.

El trabajo tomó como ejemplos de diferentes etapas de desarrollo de su potencial hidrocarburífero los casos de Brasil, Guyana y Namibia, mientras que para el abordaje local se analizaron las capacidades logísticas, de servicios y formativa en 16 ciudades del litoral atlántico, desde Mar del Plata, pasando por bahía Blanca hasta Ushuaia.
De acuerdo con la descripción comparada de estas localidades, se observaron diferencias en sus características y en el grado de complementariedad con el desarrollo de la industria offshore. Así, Bahía Blanca se posicionó como un nodo logístico estratégico, debido a su capacidad portuaria de 19 muelles y un calado máximo de 14 metros, ideal para operaciones de gran escala.
En contraste, Mar del Plata y Necochea-Quequén enfrentó limitaciones en infraestructura portuaria y restricciones de expansión urbana, aunque la primera se destaca por su capacidad hotelera con 57.000 plazas, siendo óptima para actividades que requieran una alta concentración de personal.
En conjunto se lograron identificar brechas en infraestructura, formación y servicios necesarios para la operación offshore en el litoral atlántico, y evaluar los efectos sociales y económicos en sectores clave como turismo y pesca.